Diez maneras para no morir de calor en Drakkar

Pues sí, es verano y en vez de estar disfrutando de la piscina o la playa te has venido a la librería a tirar unos dadetes. Pero el sol no te da tregua y por tu frente caen chorretones de sudor mientras mueves tus miniaturas o tratas de pensar el próximo y fatal movimiento para vencer a tu rival.

2dspu5

Sí, a ti. Te traigo diez formas para evitar que lo pases mal mientras otros están disfrutando de un mojito en algún chiringuito playero.

1) Hidratación.

Porque ya puestos a sudar, es mejor hacerlo con una buena cantidad de líquido en nuestro cuerpo. Ya puede ser agua, refresco azucarado o cerveza, cualquier bebida que puedas llevarte a la tienda (y que nuestro tendero favorito te permita) te aliviará esa boca seca y el sentir que tu lengua se ha convertido en una esponja reseca.

Hidrátate antes, durante y después de las partidas, más cuando son horas de sol intenso. No te preocupes si tienes que ir a mear cada cinco minutos, eso es señal de que tus riñones funcionan correctamente. Además, puedes usarlo de estrategia para desconcentrar a tu rival mientras hace una tirada importante.

Obviamente aconsejo agua sobre cualquier otro líquido para hidratarse, porque si te excedes de cervezas o de bebidas azucaradas igual puedes acabar viendo el doble de miniaturas en la mesa como subirte por las paredes como un mandril hiperactivo.

También puedes intentar beber de las lágrimas de cryer de tu rival si tienes muy buena manita, pero recuerdo que son saladitas.

2) Jugar en horas de poca acumulación de clientes.

Aunque nuestras responsabilidades laborales, familiares y felinas nos impidan ir a jugar en determinadas días y horas, aquellos que puedan hacerlo que lo hagan cuando haya menos gente en la tienda. Por un lado favorecemos que no haya tanto calor humano, y por otro ayudamos a que se vea movimiento regularmente en el interior del local, atrayendo a posibles nuevos clientes.

Seguro que si le preguntáis a nuestro tendero favorito podrá decirte qué momentos son los ideales para echarse una partida sin tener que pegar codazos ni saboreando el dulce aroma de su sudor.

3) Ventiladores, nuestra salvación drakkariana.

Pese a que la tienda no dispone de aire acondicionado, sí cuenta con numerosos ventiladores. Tanto de techo como a pie, ofrecen una brisa que permite desalojar el calor y aromas trasgoides de los recónditos lugares de la tienda. Sí eres de esos que lo pasa mal mal, sudándote las axilas y dejando figuras geométricas en la camiseta, intenta que tu lado de la mesa de directamente uno de los ventiladores. Y si no es así, róbaselo al rival con sutileza mientras lo entretienes.

Gran herramienta para escampar mierda mientras criticamos algunas cosas rotas de nuestros juegos favoritos, también pueden servir para dispersar esas cartas u objetos potencialmente voladores de nuestro rival.

Recomendamos realizar ritos y bendiciones en los ventiladores después de las partidas para que el Omnissiah, o Deus Mechanicus, permita que sigan funcionando durante el resto de verano.

4) Ponte ropa cómoda.

A muchos nos gusta ir a la Drakkar con traje y corbata, demostrando nuestra opulencia, elegancia y buenas maneras para impresionar a nuestro tendero preferido. Bueno, a mí no, que en invierno voy en chándal y en verano con una camisa rota que airea mi curtido torso de gimnasio.

Si ya tienes puesto el ventilador en tu lado de la mesa y tienes una botella de agua fresca al alcance, lo único que tienes que hacer ahora es vestirte con ropa ligera que permita que tu sudoroso cuerpo se airee, regulando la temperatura corporal y evitar que te de un jamacuco en los momentos más intensos de las partidas.

Chanclas, bermudas, camisetas finas con mangas o sin mangas; da igual que no lleves debajo, tampoco nos vas a impresionar. Pero ponte la misma ropa con la que irías al Port Aventura a hacer colas de dos horas para disfrutar de un minuto en el Dragon Khan.

Resultado de imagen de bikini man
No, no tan cómoda.

5) No juegues ejércitos numerosos.

Por favor, te pueden gustar mucho las hordas de orkos o las ingentes marabuntas de tiránidos, pero vas a pasarlo muy mal si tienes que mover cada turno 120 miniaturas entre la escenografía, abriendo y cerrando tu sudorosa axila encima del campo de batalla e impactándole toda la corriente de aire de los ventiladores.

A más te muevas, más calor vas a tener, y más vas a sudar. Es un hecho comprobado científicamente. Y con nuestros apolíneos cuerpos ocurre lo mismo, aunque me extraña que en los gimnasios aun no hayan puesto clases dirigidas de mover ejércitos de horda.

Lo recomendable es, primero de todo, jugar partidas de duración corta y que permitan salir a la calle a airearse; lo segundo, es que puedas estar sentado en la silla y poder mover las miniaturas con esos palos de mover fichas de los casinos. Pero tampoco te acomodes mucho, que se te pegan los huevecillos en el asiento.

6) Alistarse en la Guardia de la Noche.

Una temporadita haciendo vigilancia en el muro helado y ya verás como echarás de menos el calorcito de la Drakkar. Además, está Jon Nieve y eso siempre mola.

Resultado de imagen de nights watch
“- ¿Tio, nos vamos a la drakkar?   – No me lo digas dos veces.”

 

7) Usa el poder de tu imaginación.

Si las propuestas anteriores no han funcionado, siempre nos queda nuestra gran capacidad para imaginar cosas; como cuando tu madre te decía que esa verdura era pollo, y tú te lo creías. O la homeopatía.

Ya sea en un iglú rodeado de pingüinos, en el planeta de Hoth, de Fenris o en el corazón helado de alguna exmujer, son lugares que nuestra mente puede utilizar para transportarnos y evitar que las glándulas sudoríparas comiencen a hacer su faena. Que sí, que en realidad el sudor ayuda a refrescarnos y bla, bla bla; pero tu sigue imaginando esos pingus mirándote entre grandes bloques de hielo mientras vas tirando dados.

¡No, no! No pierdas la concentración, no es sudor, es hielo que se ha desecho encima de su cabeza.

8) Sacrificio de sangre y cráneos en el altar de Khorne.

En todas nuestras casas hay uno de estos, y muy poco utilizado. Como Drakkar ya ha sido bendecida por este dios del caos, no nos cuesta nada echarle algunas ofrendas para que nos bendiga con fresquete, o alguna tormentilla veraniega.

Ya sea el cráneo de tu vecino, un tampón manchado o automutilaciones mientras montas tu Imperial Knight, cualquier cosa servirá para contentar a Khorne y pedirle nuestros más necesitados deseos de que llegue el invierno antes de tiempo (y luego pedirle que preferimos que haga más caloret).

Resultado de imagen de khorne
En el reino de Khorne tampoco tienen aire acondicionado, por eso siempre están tan enfadados.

9) Conjuros de soportar a los elementos y resistencia a la energía.

Todos conocemos a algún mago, seguro que tienes un amigo que siempre ha jugado con arcanos en las partidas de rol. Y como buen usuario de la magia, será capaz de utilizar el tejido mágico que nuestra locura friki nos obliga a imaginar para lanzar conjuros que nos eviten estos sufrimientos veraniegos.

Hechizos como soportar los elementos son accesibles para todas las clases básicas; ya seas clérigo, mago o druida, es un conjuro que dura veinticuatro horas y te permite estar confortable en temperaturas de entre -50 y 140 grados Fahrenheit (gracias, Dungeons and Dragons). En idioma mundano, -10 y 60º centígrados respectivamente. Si tenemos accesos a niveles de conjuros superiores, podemos gozar de algunos conjuros mucho más potentes, e incluso utilizar dotes metamágicas para ampliar las capacidades de éstos. De todas maneras, con este sencillo hechizo tenemos más que suficiente.

Alternativamente podemos convocar a un elemental de agua o de hielo, aunque si requiera que tengamos más niveles de lanzador. Ya sea de tamaño pequeño o mediano, esta criatura permitirá refrescarnos e hidratarnos con garantías. En el caso de que sea de hielo, recomiendo no pegarle muchos lengüetazos, no sea que se te quede la lengua enganchada.

10) Aprovechar las rebajas drakkarianas y comprar, ¡Comprar! ¡COMPRAR!

Porque un clavo saca otro clavo, y te olvidarás de la temperatura infernal en cuanto tengas entre manos una cajita de miniaturas que requiera de mimos y montajes mientras el tendero cuenta los billetes como un astuto goblin.

Resultado de imagen de fry meme

Gracias por vuestro tiempo.

Tomás.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.